Felicidades a tí también guapa.
Este es el año de la esperanza. No pierdo la mía pensando que algún día volveremos a leerte más a menudo.
Un millón de besos.
¡¡Que alegría verte por aquí!! Siempre me encantó tu blog, este y el antiguo, y sería un buen regalo de reyes seguir leyéndote Tengo muchas ilusiones puestas en este año que acabamos de estrenar, siento que 2013 va a ser genial (nací en martes 13, y el 13 siempre ha sido mi número de la suerte). Un abrazo Adormidera.
Creo que un buen cambio, uno radical para empezar este año, sería que volviera a escribir.
Lo intentaré. Eso también puede ser un principio.
Y para tí, que el 13 siga siendo tu número. Muchísima salud, suerte y amor.
Un beso.
Como tu, aparentemente, yo también ando un poco vago.
Y no me hago el tiempo para tener tiempo libre, parece que estoy leyendo mal las instrucciones para vivir bien.
Y tu por donde andas?
Yo también ando intentando no perderme, Daniel.
Cocino, pero sólo esos platos reconfortantes que me atan a las raíces de mi casa, de mi tierra, de las islas, de mi gente. Cosas fáciles que ya están atadas a mi historia.
No sé. Quizá debería subirlo también aquí, pero no ando pródiga en palabras, y no sé escribir recetas, si no lo acompaño de algo más.
Gracias por pasarte. Y espero que ambos re-encontremos el tiempo, que perderse sin vivir bien la vida, es imperdonable!!!
Un abrazo.
Nací con la boca abierta...
entrando a este mundo jugoso
de duraznos y limones y sol maduro
y esta rosada carne de mujer,
este mundo donde la cena está
en el aliento del desierto sutil,
en las especias del mar distante
que flotan el sueño tarde en la noche.
Nací en alguna parte entre
el cerebro y la granada
saboreando las texturas deliciosas
de cabello y manos y ojos,
nací del guisado del corazón,
del lecho infinito, para caminar
sobre esta tierra infinita.
Quiero alimentarte con las flores de hielo
de esta ventana de invierno,
los aromas de muchas sopas,
el perfume de velas sagradas
que por esta casa de cedro me persigue.
Quiero alimentarte con la lavanda
que se desprende de ciertos poemas,
y la canela de manzanas asándose,
y el placer simple que vemos
en el cielo cuando nos enamoramos.
Quiero alimentarte con la tierra acre
donde coseché ajos,
quiero alimentarte de memorias
surgiendo de los troncos de álamo
cuando los parto
y del humo de piñones
que se junta en torno a la casa en una noche quieta,
y los crisantemos en la puerta de la cocina.
(James Tipton, 1995)
Un día fui costurera, quizá encuentres en mi baúl…
Comentarios
Felicidades a tí también guapa.
Este es el año de la esperanza. No pierdo la mía pensando que algún día volveremos a leerte más a menudo.
Un millón de besos.
Tiene que serlo… .sea cual sea la esperanza de cada cual.
Un par de millones de besos, Mluisa. A mí también me gustaría leerme. Créeme
Adormidera! 2013 va a ser un gran año ya veras!!!!
Un abrazo
Ari… no me cabe duda. ¡Desde ya mismo!
Un abrazo fuerte y Feliz 2013!!
¡¡Que alegría verte por aquí!! Siempre me encantó tu blog, este y el antiguo, y sería un buen regalo de reyes seguir leyéndote
Tengo muchas ilusiones puestas en este año que acabamos de estrenar, siento que 2013 va a ser genial (nací en martes 13, y el 13 siempre ha sido mi número de la suerte). Un abrazo Adormidera.
Creo que un buen cambio, uno radical para empezar este año, sería que volviera a escribir.
Lo intentaré. Eso también puede ser un principio.
Y para tí, que el 13 siga siendo tu número. Muchísima salud, suerte y amor.
Un beso.
Como tu, aparentemente, yo también ando un poco vago.
Y no me hago el tiempo para tener tiempo libre, parece que estoy leyendo mal las instrucciones para vivir bien.
Y tu por donde andas?
Yo también ando intentando no perderme, Daniel.
Cocino, pero sólo esos platos reconfortantes que me atan a las raíces de mi casa, de mi tierra, de las islas, de mi gente. Cosas fáciles que ya están atadas a mi historia.
No sé. Quizá debería subirlo también aquí, pero no ando pródiga en palabras, y no sé escribir recetas, si no lo acompaño de algo más.
Gracias por pasarte. Y espero que ambos re-encontremos el tiempo, que perderse sin vivir bien la vida, es imperdonable!!!
Un abrazo.