Veo que los isleños sois mucho más sensibles con los cambios estacionales que los peninsulares. Aquí nos parece que vosotros vivís en una eterna primavera, pero no es así…
No sé cómo será por ahí, pero desde luego que yo sí que soy hipersensible (diría) a los cambios.
Siempre he dicho que, probablemente, sean mucho más sutiles para alguien acostumbrado a extremos, pero son muuuuuy importantes… si a eso le unimos los cambios en la dirección del viento, que tanto nos afecta a las veletas jajajajjaja, ya ni te cuento… ¿¿será por estar en medio del Atlántico??
Yo he descansado, he pensado, he decidido, he compartido, he abierto las puertas del Buda Gruñón (lo que se pudo con tanta lluvia), he abierto los brazos y las manos, que se vayan cosas y sobre todo los velos oscuros que no dejen ver el color y la ternura de la vida… Sí, puedo decir que han sido buenos días…¡Definitivamente!
Nací con la boca abierta...
entrando a este mundo jugoso
de duraznos y limones y sol maduro
y esta rosada carne de mujer,
este mundo donde la cena está
en el aliento del desierto sutil,
en las especias del mar distante
que flotan el sueño tarde en la noche.
Nací en alguna parte entre
el cerebro y la granada
saboreando las texturas deliciosas
de cabello y manos y ojos,
nací del guisado del corazón,
del lecho infinito, para caminar
sobre esta tierra infinita.
Quiero alimentarte con las flores de hielo
de esta ventana de invierno,
los aromas de muchas sopas,
el perfume de velas sagradas
que por esta casa de cedro me persigue.
Quiero alimentarte con la lavanda
que se desprende de ciertos poemas,
y la canela de manzanas asándose,
y el placer simple que vemos
en el cielo cuando nos enamoramos.
Quiero alimentarte con la tierra acre
donde coseché ajos,
quiero alimentarte de memorias
surgiendo de los troncos de álamo
cuando los parto
y del humo de piñones
que se junta en torno a la casa en una noche quieta,
y los crisantemos en la puerta de la cocina.
(James Tipton, 1995)
Un día fui costurera, quizá encuentres en mi baúl…
Comentarios
Je,je… gracias por ese bonito regalo primaveral con trompeta incluída. La primavera ha venido y nadie sabe cómo ha sido…
Un abrzo Adormidera.
Nadie sabe como ha sido pero bienvenida sea!!!
Gracias a ti, Tanci.
Un abrazo, hoy lluvioso pero plenamente fértil.
Veo que los isleños sois mucho más sensibles con los cambios estacionales que los peninsulares. Aquí nos parece que vosotros vivís en una eterna primavera, pero no es así…
A la espera que hayas descansado tú también.
Besotes primaverales.
No sé cómo será por ahí, pero desde luego que yo sí que soy hipersensible (diría) a los cambios.
Siempre he dicho que, probablemente, sean mucho más sutiles para alguien acostumbrado a extremos, pero son muuuuuy importantes… si a eso le unimos los cambios en la dirección del viento, que tanto nos afecta a las veletas jajajajjaja, ya ni te cuento… ¿¿será por estar en medio del Atlántico??
Yo he descansado, he pensado, he decidido, he compartido, he abierto las puertas del Buda Gruñón (lo que se pudo con tanta lluvia), he abierto los brazos y las manos, que se vayan cosas y sobre todo los velos oscuros que no dejen ver el color y la ternura de la vida… Sí, puedo decir que han sido buenos días…¡Definitivamente!
Un abrazo luminoso, franco, alegre
Abrazos floridos, aromáticos,
Ey!!! Mi cancion preferida!!! Estos Delinquentes,..son unas máquinas que simpre me alegran el dia!!! Un abrazo